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Adquirir vivienda en México requiere ingresos mensuales mínimos de 24,116 pesos

El acceso a la vivienda propia se complica en el país, dejando fuera a más de la mitad de los hogares mexicanos según estimaciones oficiales.

Redacción Latitud
Foto: xataka.com.mx

Comprar una vivienda en México se ha consolidado como un desafío financiero mayor durante este mes de agosto de 2026, al establecerse un umbral de ingresos mínimos de 24,116 pesos mensuales para acceder a un crédito hipotecario estándar. Esta cifra representa una barrera significativa para la clase trabajadora, dado que las condiciones actuales del mercado inmobiliario y las tasas de interés vigentes han elevado los costos de adquisición en las zonas urbanas más pobladas del país.

Datos recientes reconocen que solamente el 38.7% de los hogares mexicanos cuenta con la capacidad económica necesaria para cubrir los pagos derivados de una hipoteca bajo estas condiciones. Esta brecha de asequibilidad afecta principalmente a jóvenes y familias de ingresos medios, quienes enfrentan un incremento constante en los precios de los inmuebles, los cuales han superado en diversos estados el ritmo de crecimiento salarial promedio reportado por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.

La situación se agrava por la escasez de oferta de vivienda social y la concentración de desarrollos inmobiliarios en sectores de alta plusvalía. Ante este panorama, diversos sectores han propuesto la implementación de políticas públicas que faciliten el otorgamiento de créditos más accesibles y la construcción de complejos habitacionales con precios controlados, aunque dichas medidas aún se encuentran en fase de análisis dentro de las dependencias federales correspondientes.

Especialistas en economía advierten que, de no ajustarse los programas de vivienda o diversificarse las opciones de financiamiento, la brecha de desigualdad patrimonial continuará ampliándose. La dificultad para acceder a un patrimonio propio no solo impacta la economía familiar, sino que también genera una presión adicional sobre el mercado de alquileres, donde los precios han mostrado una tendencia alcista en los últimos dos años en las principales metrópolis mexicanas.

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