Autos en doble fila y comercio informal obstruyen acceso a hospitales mexicanos
La proliferación de vehículos estacionados irregularmente y puestos ambulantes complica el traslado de pacientes y el ingreso de ambulancias en zonas hospitalarias críticas.

La saturación vial y el crecimiento del comercio informal en las inmediaciones de los principales centros hospitalarios del país se han convertido en un desafío cotidiano para los servicios de emergencia. Esta problemática, observada en diversas ciudades mexicanas, impide el acceso fluido de ambulancias y vehículos particulares que transportan pacientes en estado crítico, retrasando la atención médica inmediata en momentos donde cada minuto es determinante para salvar vidas.
Vecinos de las zonas aledañas y personal administrativo de clínicas del IMSS y el ISSSTE han señalado que la presencia de vehículos en doble fila, sumada a la ocupación de banquetas por puestos de comida y venta de artículos diversos, reduce drásticamente las rutas de evacuación. Esta situación no solo genera un caos vial constante durante las horas pico, sino que también bloquea las rampas de acceso diseñadas específicamente para el ingreso de unidades de soporte vital.
Ante este panorama, autoridades municipales han comenzado a implementar operativos de tránsito más estrictos para despejar los carriles de circulación frente a los complejos médicos. Estas acciones buscan garantizar el derecho a la movilidad y la seguridad de los pacientes, aunque los comerciantes informales han manifestado su preocupación por la falta de alternativas para reubicarse en espacios cercanos que no afecten la operatividad de los nosocomios.
Por su parte, colectivos ciudadanos y organizaciones civiles han solicitado a las secretarías de movilidad locales establecer zonas de ascenso y descenso exclusivas, debidamente señalizadas y vigiladas. La propuesta incluye la creación de perímetros de seguridad permanente donde se prohíba estrictamente el estacionamiento prolongado y el comercio ambulante, con el fin de asegurar que las unidades de emergencia puedan operar sin obstáculos que pongan en riesgo la salud pública.


