Crece la inconformidad en la Liga de Expansión MX
Seis clubes de la Liga de Expansión han manifestado formalmente su descontento durante el fin de semana, intensificando la crisis institucional en el circuito de plata del fútbol mexicano.

La Liga de Expansión MX enfrenta un fin de semana crítico tras la escalada de protestas iniciada por diversos clubes que integran la categoría. Lo que comenzó el viernes con un pronunciamiento conjunto de Mineros de Zacatecas y Correcaminos de la UAT, se extendió este sábado con la adhesión de Atlético Morelia, Atlético La Paz, Leones Negros de la UdeG y Coyotes de Tlaxcala, quienes expresaron públicamente su malestar ante la situación actual del torneo.
El descontento de las instituciones responde a preocupaciones sobre la estructura operativa y financiera que actualmente rige al circuito. A través de comunicados oficiales, los equipos involucrados subrayaron la necesidad de revisar los lineamientos de competencia y los modelos de negocio que han limitado el desarrollo deportivo de las plantillas en los meses recientes. La falta de claridad sobre la ruta hacia la Primera División sigue siendo el eje central de las demandas presentadas por los directivos.
La postura de estos seis clubes representa un desafío significativo para la administración de la liga, ya que agrupa a una parte importante de la matrícula de equipos participantes. La exigencia principal se centra en establecer mesas de diálogo que permitan redefinir las bases de la competencia, buscando condiciones que garanticen la sostenibilidad de los proyectos deportivos a largo plazo sin las restricciones que han marcado el rumbo de la categoría en años previos.
Hasta el momento, no se han dado a conocer respuestas oficiales por parte de los órganos rectores del fútbol mexicano ante estas manifestaciones. Mientras tanto, el gremio deportivo permanece atento a las próximas reuniones donde se espera que los representantes de los clubes expongan formalmente sus propuestas de reforma ante la asamblea general. El clima de incertidumbre persiste en el entorno del fútbol nacional, a la espera de acuerdos que permitan destrabar la tensión existente entre los clubes y los administradores del certamen.


