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El costo oculto de edificar una vivienda mexicana por etapas

Construir una casa de forma gradual puede parecer económico, pero la inflación en insumos y la falta de planeación elevan los costos finales considerablemente.

Redacción Latitud
Foto: eleconomista.com.mx

Construir una vivienda por etapas en México, una práctica común para muchas familias que buscan edificar su patrimonio, conlleva riesgos financieros que a menudo pasan desapercibidos. La volatilidad en los precios de los materiales de construcción, sumada a la falta de un proyecto arquitectónico integral desde el inicio, provoca que el presupuesto inicial se vea superado significativamente tras varios años de obra intermitente.

Los expertos en el sector señalan que el principal factor de encarecimiento es la inflación en materiales básicos como el acero, el cemento y el concreto, cuyos costos han mostrado una tendencia al alza en los últimos años. Cuando una construcción se prolonga durante periodos extendidos, las familias se ven obligadas a comprar insumos en diversas ocasiones, perdiendo las ventajas de adquirir materiales al mayoreo y enfrentando incrementos constantes en las listas de precios de las ferreterías locales.

Además del impacto inflacionario, los desperdicios de material y las modificaciones estructurales derivadas de una planeación deficiente representan un costo oculto crítico. Es frecuente que, al retomar una obra después de meses de pausa, se requiera corregir errores previos, realizar demoliciones parciales o adaptar instalaciones que quedaron inconclusas, lo cual duplica los gastos en mano de obra y recursos materiales.

La falta de supervisión técnica profesional durante las etapas de construcción suele derivar en decisiones incorrectas que comprometen la integridad de la estructura. Contratar servicios de albañilería sin un plano ejecutivo detallado obliga a los propietarios a realizar ajustes improvisados, los cuales, aunque parecen ahorros inmediatos, terminan por ser los gastos más onerosos al momento de buscar la habitabilidad total del inmueble.

Para mitigar estos riesgos financieros, se recomienda que las familias busquen asesoría técnica especializada antes de colocar el primer ladrillo, incluso si la obra se realizará en plazos largos. Contar con un calendario de ejecución y un presupuesto actualizado permite tomar mejores decisiones y evitar la fragmentación de la obra, protegiendo así el patrimonio familiar de las fluctuaciones constantes del mercado de la construcción en el país.

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