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El origen de la medición de velocidad marítima mediante nudos y madera

Durante siglos, los navegantes calcularon la velocidad de sus embarcaciones utilizando únicamente una cuerda con nudos, un trozo de madera y un reloj de arena.

Redacción Latitud
Foto: xataka.com.mx

La necesidad de calcular la velocidad de una embarcación en alta mar llevó a los marineros de épocas pasadas a desarrollar un ingenioso sistema basado en elementos cotidianos. Durante siglos, antes de la invención de la tecnología satelital y los sensores modernos utilizados hoy por la Secretaría de Marina, la medición dependía de una cuerda con nudos espaciados, un lastre de madera y un reloj de arena para cronometrar el avance.

El método consistía en lanzar por la borda un trozo de madera atado a una cuerda que contenía nudos a distancias precisas. Mientras la madera permanecía estática en el agua, el marinero contaba cuántos nudos se desenrollaban del carrete durante el tiempo que tardaba en agotarse la arena del reloj. Esta técnica permitía obtener una estimación de la velocidad del barco en relación con el mar, dando origen al término náutico 'nudo' que se utiliza hasta la actualidad en la navegación mundial.

Aunque hoy en día la SEMAR y las flotas mercantes emplean radares de alta precisión y sistemas de posicionamiento global, el concepto de los nudos persiste como la unidad estándar de medida. La simplicidad de este sistema histórico destaca la capacidad de adaptación humana frente a los retos de la navegación en mar abierto, donde la observación directa era la única herramienta disponible.

Este legado náutico no solo facilitó el comercio marítimo durante siglos, sino que también sentó las bases para el estudio de la hidrodinámica y la navegación segura. A pesar de los avances tecnológicos, los marinos contemporáneos conservan el conocimiento de estas técnicas tradicionales como parte fundamental de su formación académica y profesional en las escuelas náuticas.

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