Heineken México exhorta a empresas a proteger la cuenca del Río Bravo
La compañía cervecera busca alianzas estratégicas para mitigar la escasez de agua en una de las cuencas más críticas del país.

Saraí Rodríguez, líder de Medio Ambiente y Circularidad de Heineken México, hizo un llamado formal al sector privado para coordinar esfuerzos en la gestión y preservación del agua en la cuenca del Río Bravo. La iniciativa, presentada este jueves 27 de agosto, busca que diversas empresas que operan en la región fronteriza colaboren en proyectos de infraestructura hídrica y eficiencia operativa ante la creciente presión ambiental que enfrenta el afluente.
La representante de la firma destacó que la cuenca atraviesa un periodo complejo caracterizado por una demanda creciente y una disponibilidad limitada. Según la postura de la empresa, la suma de recursos financieros y técnicos entre múltiples organizaciones resulta indispensable para garantizar la resiliencia de los ecosistemas locales y asegurar el suministro para las actividades productivas y el consumo humano en los estados del norte del país.
La propuesta de la compañía se enfoca en la implementación de tecnologías de tratamiento de aguas residuales y programas de tecnificación de riego en las zonas agrícolas aledañas. Estos proyectos buscan reducir la huella hídrica colectiva y fomentar un uso más responsable del recurso, alineándose con las políticas de sostenibilidad que las autoridades ambientales han promovido recientemente a nivel federal.
Aunque el llamado se dirige principalmente al sector industrial, la estrategia contempla la participación de organizaciones civiles y autoridades locales para asegurar que las acciones tengan un impacto directo en las comunidades. La intención es que las empresas que decidan sumarse a este esfuerzo puedan estandarizar sus procesos de ahorro y reutilización, promoviendo un modelo de gestión integral que considere la salud del Río Bravo como un activo compartido.
La compañía reiteró que el desafío hídrico en el norte de México es estructural y requiere de una visión de largo plazo que trascienda los intereses individuales de las empresas. Se espera que, en las próximas semanas, se realicen mesas de trabajo para definir los mecanismos de colaboración y las metas específicas que permitan enfrentar la temporada de estiaje con mayores garantías de disponibilidad para todos los sectores involucrados.


