Modifican Ford Escort con motor de motocicleta en Sinaloa
Un ciudadano sinaloense adaptó el motor de una motocicleta Italika a un Ford Escort, logrando que el vehículo alcance velocidades superiores a los 70 km/h mediante soluciones improvisadas.

En un hecho que ha llamado la atención de los habitantes del norte del país, un propietario de un vehículo Ford Escort en Sinaloa realizó una modificación mecánica poco convencional al sustituir el motor original por el de una motocicleta marca Italika. El automóvil, que conserva su transmisión original, ahora depende de la potencia del motor de dos ruedas para su propulsión, logrando desplazarse a velocidades que superan los 70 kilómetros por hora.
La adaptación destaca por la implementación de soluciones técnicas improvisadas, entre las cuales resalta el uso de una botella de plástico de refresco de cola como tanque de combustible provisional. Este componente, instalado en el compartimento del motor, suministra el carburante necesario para el funcionamiento del bloque motriz de la motocicleta, una práctica que ha generado diversas reacciones entre los mecánicos locales y curiosos que han observado el vehículo circulando.
Aunque el diseño del Ford Escort fue pensado originalmente para un motor de mayor cilindrada y peso, el sistema adaptado permite que el chasis se desplace con sorprendente agilidad en trayectos cortos. El vehículo mantiene su carrocería intacta, lo que genera un contraste visual notable al escuchar el sonido característico de un motor de motocicleta proveniente de un sedán de dimensiones mayores.
Este caso subraya la capacidad de improvisación mecánica que persiste en diversas regiones de México, donde la necesidad o el ingenio llevan a los ciudadanos a realizar adaptaciones técnicas sin supervisión profesional. Si bien el vehículo logra circular, especialistas en mecánica automotriz señalan que este tipo de modificaciones carecen de las medidas de seguridad y certificación necesarias para transitar de manera regular en las vías públicas del estado.
Hasta el momento, no se ha reportado intervención alguna por parte de las autoridades de tránsito locales, aunque la normativa vigente de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes establece lineamientos estrictos sobre las condiciones mecánicas que deben cumplir los vehículos para circular. El propietario del automotor continúa utilizando la unidad para traslados cotidianos, convirtiéndose en una curiosidad técnica en su localidad.


