Nissan confirma la salida de dos modelos de su catálogo en México
Nissan inicia una reestructuración global que contempla la salida de 11 vehículos de su gama, comenzando con dos modelos específicos en el mercado mexicano.

La industria automotriz enfrenta un periodo de alta complejidad, y Nissan no es la excepción. La compañía anunció recientemente un plan estratégico global que contempla el retiro de 11 modelos de su oferta comercial, una decisión motivada por la necesidad de optimizar su capacidad productiva y adaptarse a las nuevas exigencias de eficiencia y electrificación del mercado internacional.
En el contexto de México, la marca ha confirmado que los dos primeros vehículos en salir de las líneas de ensamble y comercialización serán el Nissan Altima y el Nissan Maxima. Esta medida forma parte de un esfuerzo corporativo por concentrar sus recursos en segmentos de mayor demanda, como los vehículos utilitarios deportivos y las tecnologías de propulsión híbrida, que actualmente muestran un crecimiento sostenido en las ventas nacionales.
Aunque la empresa no ha revelado el cronograma exacto para los otros nueve modelos restantes, analistas del sector automotriz consideran que la estrategia busca reducir la complejidad logística en sus plantas de manufactura. La firma automotriz atraviesa retos operativos similares a los reportados por otros fabricantes como Volkswagen, quienes también han tenido que ajustar sus catálogos para mitigar los efectos de la inflación en los costos de producción y la escasez de componentes electrónicos.
Para los consumidores mexicanos, esto implica una transición en la oferta disponible en los distribuidores autorizados durante los próximos meses. La empresa ha señalado que se mantendrá el soporte técnico, la disponibilidad de refacciones y las garantías vigentes para los propietarios de los modelos que serán descontinuados, garantizando así la continuidad en el servicio posventa para los usuarios que ya cuentan con estas unidades.
Finalmente, la marca se encuentra en un proceso de reconfiguración que prioriza la rentabilidad operativa sobre el volumen de modelos distintos ofrecidos. Con este ajuste, Nissan busca fortalecer su posición competitiva en el mercado nacional, alineándose con las tendencias de movilidad que demandan mayor eficiencia energética y una simplificación de la oferta para el consumidor final.


