Oxxo implementa jornada laboral de 40 horas en sus sucursales mexicanas
La cadena de tiendas de conveniencia comenzó a transitar hacia un esquema laboral reducido, adelantándose a las discusiones legislativas sobre la jornada de trabajo en México.

La cadena de tiendas de conveniencia Oxxo, que opera más de 24 mil puntos de venta en todo el territorio nacional, inició un proceso de transformación en su esquema laboral. La empresa ha comenzado a implementar jornadas de 40 horas semanales para su personal operativo, buscando optimizar la eficiencia en sus establecimientos de servicio continuo las 24 horas del día. Este movimiento posiciona a la compañía como una de las primeras grandes cadenas minoristas en México en adoptar una reducción de horas antes de que se formalice una reforma definitiva en la materia a nivel federal.
El cambio operativo responde a una estrategia interna de retención de talento y mejora en las condiciones laborales de sus colaboradores, quienes sostienen la operación diaria de la red de tiendas más extensa del país. Aunque el debate sobre la reducción de la jornada laboral sigue vigente en la Cámara de Diputados y el Senado de la República, la empresa ha decidido aplicar ajustes en sus políticas internas de manera autónoma. La transición busca equilibrar las necesidades operativas de una tienda que nunca cierra con la demanda de mejores condiciones para los trabajadores del sector servicios.
Especialistas en temas laborales señalan que este tipo de medidas podrían sentar un precedente importante en el mercado laboral mexicano. La implementación de la jornada reducida representa un desafío logístico considerable para una red de esta magnitud, especialmente en lo referente a la gestión de turnos y la cobertura de los horarios nocturnos y fines de semana. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) mantiene un seguimiento cercano sobre las prácticas de las grandes empresas, observando cómo estas iniciativas privadas se alinean con las tendencias globales de bienestar laboral.
A pesar de la complejidad logística que implica gestionar miles de puntos de venta con un personal reducido en horas, la cadena ha comenzado pruebas piloto en diversas entidades federativas. El objetivo es ajustar los procesos de atención al cliente y abastecimiento sin afectar la disponibilidad de productos para los millones de usuarios que visitan estas tiendas diariamente. La empresa busca mantener sus estándares de servicio mientras cumple con una estructura de personal más eficiente y adaptada a las expectativas actuales del mercado laboral mexicano.


