Reforman ley en CDMX para retirar infraestructura de telecomunicaciones obsoleta
El Congreso capitalino aprobó modificaciones legales para obligar a empresas a retirar cableado y postes en desuso que representan un riesgo civil.

El Congreso de la Ciudad de México aprobó este domingo una reforma integral a la Ley de Protección Civil, la cual establece nuevas obligaciones para empresas de telecomunicaciones y dependencias gubernamentales respecto a la infraestructura pasiva. Esta normativa tiene como objetivo principal el retiro obligatorio de cableado, postes y estructuras metálicas que se encuentren en desuso o que presenten un deterioro avanzado en las calles de la capital.
La reforma introduce el concepto jurídico de infraestructura pasiva obsoleta, permitiendo que las autoridades locales identifiquen y notifiquen a los propietarios de estos equipos para que procedan con su retiro inmediato. De acuerdo con el dictamen, la acumulación de cables en fachadas y postes ha generado riesgos significativos para la seguridad de los ciudadanos, especialmente durante la temporada de lluvias y vientos fuertes, donde los desprendimientos son frecuentes.
Las empresas concesionarias ahora deberán presentar ante las autoridades un inventario actualizado de sus instalaciones en la vía pública. En caso de incumplimiento, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil tendrá facultades para coordinar brigadas de retiro, aplicando las sanciones administrativas correspondientes y trasladando los costos operativos a los responsables de la infraestructura abandonada.
Representantes de diversas alcaldías han señalado que esta medida responde a una demanda histórica de los vecinos, quienes han reportado durante años la saturación de los postes de luz y telefonía. La saturación de cables no solo afecta la imagen urbana, sino que representa un obstáculo para los servicios de emergencia y el mantenimiento de las redes eléctricas de la Comisión Federal de Electricidad.
Si bien la ley ya es vigente, las autoridades locales han propuesto un periodo de transición para que las compañías comiencen con el diagnóstico de sus redes. Se espera que en los próximos meses se establezca un calendario detallado de limpieza visual y estructural en las zonas con mayor densidad de infraestructura en desuso, priorizando las áreas con mayor riesgo de accidentes por caída de materiales.


