Sergio Pérez anticipa una cerrada disputa con Cadillac en el Gran Premio de Hungría
El piloto mexicano Sergio Pérez analiza el rendimiento de Cadillac y Aston Martin previo a la clasificación en el Hungaroring.

El piloto mexicano Sergio Pérez se prepara para la sesión de clasificación del Gran Premio de Hungría este sábado 25 de julio, manteniendo una postura cautelosa ante la evolución técnica de sus rivales. Durante las jornadas de práctica en el circuito de Hungaroring, el competidor de Red Bull Racing identificó a Cadillac como un actor inesperado que podría complicar las aspiraciones de su equipo, sumándose a la ya estrecha batalla que mantienen contra Aston Martin por las posiciones de privilegio.
Aunque Aston Martin ha introducido mejoras aerodinámicas significativas en sus monoplazas para este trazado, Pérez enfatizó que el objetivo primordial de su escudería es conservar la ventaja competitiva que han mostrado a lo largo de la temporada. El mexicano señaló que, a pesar del ritmo exhibido por los autos de la marca estadounidense, el enfoque principal sigue centrado en optimizar el balance de su propio vehículo para extraer el máximo rendimiento en una pista que tradicionalmente exige precisión técnica.
La jornada de sábado en el circuito húngaro se perfila como un escenario determinante, donde la gestión de neumáticos y la configuración de carga aerodinámica serán claves para definir la parrilla de salida. Pérez reconoció que la paridad en la zona media de la tabla se ha intensificado, lo que obliga a los equipos a ejecutar una estrategia impecable para evitar sorpresas durante la sesión cronometrada.
Desde el entorno del equipo, se ha transmitido que la prioridad es mantener la consistencia en los sectores más revirados del trazado, donde la tracción resulta fundamental. Sergio Pérez mantiene el optimismo sobre sus posibilidades de asegurar una posición competitiva, confiando en que el trabajo de puesta a punto realizado durante las sesiones de viernes permitirá mitigar la presión ejercida por Cadillac y Aston Martin en el asfalto magiar.


